ink and spices Y sucedió...: algo me obligó a darme la vuelta y ahí estaba, como si me hubiese seguido... flaquito, patitas largas, orejoncito, un joven zorro en la penumbra, a menos de 1 metro. Al mirarlo, por un segundo él hizo un gesto de darse la vuelta e irse, pero cambió de opinión y por unos segundos nos quedamos ahí mirándonos, él ahí parado frente a mí, sin miedo, con curiosidad quizás, y luego simplemente...