Sprache – Los Superdemokraticos http://superdemokraticos.com Mon, 03 Sep 2018 09:57:01 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.9.8 Wie Mutter, wie Vater! http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/que-padre-que-madre/ Mon, 05 Dec 2011 23:05:28 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=6136 Nuestro Blog de la feria estuvo por unos días vacío, entre otras, porque se vació el Internet. Entre tanto ocurrieron muchas cosas, pero un par de frases, conclusiones y encuentros quedaron. Un informe de cierre.

Se habló mucho, hasta que se llegó el punto: quería escribir sobre la presentación de la joven periodista Ana Lilia Pérez en la 25° feria del libro de Guadalajara, quien presentó su libro “El Cartel Negro” que destapa las relaciones entre el narcotráfico y la petrolera PEMEX. Pero otra vez vino la aquí típica presentación de un libro, que comienza con la lectura de ensayos tipo recensión sobre el libro en cuestión. Lo que suele ser interesante, pero demorado… y dejé la sala repleta después de 45 minutos sin haber si quiera escuchado la voz de la autora. Algo parecido me sucedió en la discusión con el director de “El País”, Javier Moreno, Philip Bennett del “Washington Post”, Suzana Singer, “defensora del lector”, la encargada de los derechos del lector del diario brasilero más importante “Folho”, con una tirada de 400.000 al día y Alejandro Santos Rubino de la revista “Semana” de Colombia. Ellos debían contarnos los cambios que ha sufrido el periodismo después de los Wikileaks, pero primero resumió Bennet la historia de los Wikileaks, a petición de la moderadora, como si ninguno de nosotros hubiera escuchado nada antes al respecto. Javier Moreno logró estrechar su encuentro clandestino con Julian Assange en Zúrich por 15 minutos. Solo Suzana Singer llegó al punto: “Folho” abrió, después de los Wikileaks, un canal propio por el que los lectores y las lectoras pueden denunciar anónimamente y de modo seguro. Esto ha sido usado hasta ahora 320 veces y gracias al cual se han originado tres notas periodísticas, por ejemplo sobre malversación de fondos públicos. Otra conclusión: Wikileaks no contiene hasta ahora mucho material relevante sobre Latinoamérica, todo estaba concentrado en Estados Unidos y Europa. Y: La plataforma requiere de periodistas que filtren toda esa cantidad de información.

Fue entonces una verdadera fiesta de muchas muchas palabras, o como lo escribió la Feria del Libro de Frankfurt en su comunicado de prensa de cierre, un Fest de la palabra. Dio todas las cifras y datos que corresponden a un comunicado de prensa: 2.500 personas escucharon la conversación inicial entre Herta Müller y Vargas Llosa, en los 50 eventos literarios y de profesionales se contaron con alrededor de 8.500 participantes, en el pabellón alemán se presentaron 42 expositores individuales, 20 representantes de las editoriales alemanas viajaron a la Feria. La FIL en sí presentó más de 500 títulos, entre ellos de 25 escritores jóvenes, los “25 secretos”.

¿Pero no son las cifras solo signos vacíos para powerpoints del marketing, derechos de autor y managers de venta, que nada dicen sobre los caminos incomprensibles de la literatura? Por eso, y de modo no tan incomprensible se dieron muchas conversaciones en los podios, los salones, pero también en las fiestas, sobre el “poder del lenguaje” en sí, como se titulaba un poema slam de Bas Böttcher, que también él presentó en vivo.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=Ydhxo4DyPFc[/youtube]

Se trataba de entender-se, de escuchar en un nuevo lenguaje, sobre español o inglés, sobre lecturas comunes, sobre Slang, sobre groserías, entendimiento cotidiano: En mexicano significa “madre” tanto “madre” como “super, lo mejor”, “padre” significa tanto “padre”, como …“super”. Por el contrario “poco madre”, solo existe en combinación con la madre, y significa “menos super”… ¿el poder de la madre o del padre? Y cómo sonaría eso en alemán: “Wie Mutter”?

La ministra Cornlia Pieper llamó al alemán, directamente en la apertura, como un “idioma de ideas”, una de las dos coordinadoras de la FIL, Consuelo Sáizar, habló de una “hermandad de la palabra” a la que todos pertenecemos y por la cual fue fundada la Feria en 1987 – en contra de la centralización española del mercado de libros en castellano, pues México es el país con mayor número de habitantes hispanoparlantes.

En varios podios sobre literatura en alemán, como el podio con Wladimir Kaminer, Dragica Rajcić, Adam Soboczynski y Saša Stanišić fueron venerados no solo un idioma, sino la multilingualidad de los autores multiculturales, quienes, y así lo reconoció la moderadora Sara Lovera López, crean un “moderno alemán propio”. Para el escritor proveniente de Bosnia Saša Stanišić, el lenguaje es como el “spaghetti” y “los autores hacen la salsa”, según él, el origen no es una categoría literaria, y tampoco el cabello castaño, lo importante es que uno pueda construir un puente entre su doble personalidad, y no percibirlas como separadas. Rajcić deja saber que todas sus metáforas en alemán vienen del eslavo, y que ella utiliza el “pasado indefinido” del eslavo, pues en alemán al igual que en la política, solamente hay un “pasado definido”.

Para cerrar me voy a permitir nombrar otra cifra: el alemán es, informó el director de la Feria del Libro de Frankfurt, Jürgen Boos, un idioma “gateway”, pues 40-50 por ciento de las novedades son traducciones, el alemán es el “mercado de idiomas” más grande en Europa. Si la traducción al alemán de un libro tiene éxito, se venden con frecuencia los derechos para otros idiomas. Y eso es de hecho una buena noticia para las lenguas pequeñas, cuya desaparición es temida por Dragica Rajcić, pues con ellas se perderían visiones del mundo propias. Esperemos entonces que el mercado de libros en español se encargue cada vez más y más del alemán, una lengua no tan grande.

Adiós y gracias a quienes nos apoyaron en el blog de la Feria: Natalia Guzmán, Barbara Buxbaum, Adriana Redondo de In-Kult, a Dieter Schmidt de la Feria del Libro de Frankfurt, a los super acompañantes de Guadalajara Paty, Vero, Erik, Sasa, Abbas, Holger, Peter Stamm, a los agentes de Facebook: Amaranta y Dennis, y a los “Tocinos” del Sexto Piso!

Traducción: Natalia Guzmán Díaz

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Los hijos de la red http://superdemokraticos.com/es/laender/bolivien/die-kinder-des-netzes/ http://superdemokraticos.com/es/laender/bolivien/die-kinder-des-netzes/#comments Thu, 17 Nov 2011 08:01:54 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=5828

Los caminos de la vida no son los que yo esperaba
no son como yo quería…
Vallenato

Por la calle 73 de Bogotá transita un bus que se dirige a San Blas y Germania. Cuando lo vi no pude más que reírme, porque supongo que sin saberlo yo misma tomé ese bus hace muchos años. En otra ciudad, con un ex novio que se llamaba Blas y con el que terminamos en Potsdam, Alemania. En julio de 2012 conmemoro 15 años de ese primer viaje, desde entonces he cruzado muchas veces el Atlántico.

Prácticamente toda mi familia vive todavía en los Andes y sus estribaciones, repartida entre la capital de mi país: La Paz y Tarija, el valle del sur, cercano a la frontera con la Argentina del que en realidad venimos todos. La cuna de los Galarza, el lugar que todos los de mi clan llevamos en el imaginario sentimental, aunque quizá nunca hayamos vivido ahí. Es lo que les ocurre a mis sobrinos, por ejemplo, los dos niños que crecen risueños en Londres. Los chapaquitos ingleses que yo quiero tanto.

No puedo imaginarme el tiempo en el que el contacto se realizaba a lomo de mula, con cartas que tardaban siglos en llegar, si llegaban algún día. Sé por amigos que hasta principios de los años 80 ni si quiera el teléfono era un método seguro para mantener el contacto con la familia. Las telecomunicaciones eran precarias, de fondo se escuchaban los sonidos del mundo y las voces de los que en realidad queríamos oír, tenían que desgañitarse para poder resaltar en medio del coro, de la interferencia, del ruido incesante.

Yo en cambio, he tenido la grandísima suerte de crecer en el mundo abierto del internet y mi extranjería se hace llevadera, porque puedo tomar café con mi madre en un conference call, verla y oírla, fumar un cigarrillo con ella, varias veces a la semana. Porque puedo ver crecer a mis sobrinos y cenar con mi hermana tomando una copa de vino, siempre que queremos. No puedo tocarlos, pero de todas formas soy parte de sus vidas. Soy la cabeza en el ordenador que intenta hacerles reír desde lejos y la pequeña, que es la niña de mis ojos, reconoce en el ruido característico de Windows cuando se inicia el ordenador, a su tía o a su abuela y no tiene reparos en prodigar efusivas muestras de amor a una pantalla plana.

Este mes nuestro tema ha sido El Nuevo Mundo: amor, trabajo, libertad, pienso que son los extranjeros en todas partes, sin importar su lugar de origen, los que más tienen que decir al respecto. Nunca olvidaré la cara de sorpresa de mi compañero de piso, cuando tuvo que saludar a mi madre una tarde, hace un par de meses. Él, que no está acostumbrado a que sus padres puedan venir de visita cuando quieran, porque viven en Bilefeld y no están sociabilizados con los nuevos medios, saltando en la silla de la cocina para ocultara su pijama. Él que no está acostumbrado a que la computadora sea una parte tan esencial de su vida social, terminó comprendiendo de donde viene mi independencia. Por qué no necesito ver a nadie en realidad, pues vivo comunicando con mis parientes, amigos y compañeros de trabajo, estén donde estén.

Yo no estoy condicionada por un espacio físico, la mayor parte del tiempo ni si quiera por un idioma. Fluyo entre la realidad virtual y la analógica, entre lo que pasa en Bolivia y lo que sucede en Alemania y a mi manera, sigo siendo un miembro activo de ambas sociedades y como yo, más de tres millones de bolivianos repartidos por el mundo. Un cuarto de los ciudadanos de mi país viven entre Buenos Aires, Virginia y Madrid. Las remesas que envían son la tercera fuente de ingresos de mi país. Nuestros extranjeros y sus modestas vidas son más efectivos para la economía que la ayuda al desarrollo, mucho más y nuestros hijos construyen nuevas identidades. Pertenencias afectivas que a lo mejor todavía no estamos en condiciones de apreciar en toda su dimensión.

Me imagino que en algunos años las universidades de todas partes se verán en la obligación de hacer sendos estudios sociológicos, para entender a la generación que ahora mismo crece con banda ancha y con un lugar de origen ambiguo, sin un solo idioma de referencia, como verdaderos ciudadanos del mundo.

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El muro y la lengua http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/die-mauer-und-die-sprache/ http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/die-mauer-und-die-sprache/#comments Mon, 05 Sep 2011 07:04:51 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=5018 Un muro separa mi hemisferio derecho del izquierdo. Me acuerdo cuando lo construyeron. Yo dormía sobre un sofá, aparentemente de regreso de una nebulosa. Anestesiaron mi cuerpo e ingresaron a mi mente. Eran pequeños trabajadores blancos. Cada uno tenía un número grabado en el delantal. Provenían de sociedades comunistas negadores del espíritu y sociedades capitalistas empeñosas en convertir el mismo sol en dinero. Dieron con su oficio: Constructores de muros que separen el lenguaje de las ideas, cuerpos de los genitales, cielos de los infiernos. Nos ofrecen modelos o credos o cultos. Les pagan por construir el muro que nos separa de nosotros mismos.

Este muro está ahora en mi cabeza. El fanático me viene a buscar a ofrecerme un puesto en una nueva secta.

El pesimista me quiere convencer de ingerir algunas pastillas venenosas para terminar con el sufrimiento. Me dice: “Acabarás por destruir el muro en tu interior y pondrán tres en su lugar.” Luego viene el científico: “ Observa la delicada estructura de tu muro y acabarás por entender su razón y su ser. Podrás unirte a estos arquitectos sublimes.” ¿De donde viene todo este terror psicológico? ¿Cómo es posible que yo haya abierto mi mente para que estos constructores puedan ejercer su ciencia impunemente? La rabia se acumulaba en mi interior, luego el frío y el desconcierto. Me habían entregado al enemigo, al fantasma que cambia su cabeza cada media hora. Y ese fantasma: ¿Qué tecnología usa, cómo me conoce de tal manera para obligarme a retroceder a dónde yo no tenía la intención de regresar?

Me encontraba en una habitación de una altura de unos cinco metros y medio. Y aprendí un alfabeto, una lengua, y ví un agujero, y miré:

El terror psicológico se apoderaba de las nubes y de las ventanas y de las escuelas. Grandes muros atravesaban los ojos de los dormidos y los depresivos los describían y se angustiaban.

(El alma andaba por una calle llamada: “El doble sentido de la evolución.”) A mi regreso de la nebulosa contaba con algunos antecedentes adicionales acerca del espíritu, es decir contaba “ con ojos nuevos.” Leon Felipe y Arthur Rimbaud los custodiaban.

“El terror surgía de repente a través de un pasillo de un castillo que yo habitaba solitariamente de niño. Cercanos familiares me empujaban a las aventuras dentro del castillo.”

¿Qué hago ahora con este muro?

¿Lo dinamito en un grito que salpica de sangre a las flores y los hombres?

Temo que debo visitar al constructor en persona. El anida en un castillo cercano al gran mar de lo ambiguo. (Yo separaba las olas de si mismas, las doblaba como esquinas de papel.) No se encontraba el arquitecto. Estaba de caza en un bosque denso y deprimido.

“El arquitecto está cansado de sí mismo “ resonaba en la punta de la vanguardia de la historia.

Ahora yo tenía cara de topo. Y empecé a dibujar agua en los ladrillos del muro. Vi hombres acostados, algunos con los signos de la peste en el cuerpo.

Maestros y esclavos ví en peregrinaciones a lo largo del muro. Había una multitud apedreando a un ladrón, mas al fondo, en una silla, un sabio leyendo un libro sagrado.

El sol lanzaba sombras paralelas sobre el mundo, y supe de los asentamientos a lo largo del muro y de otros libros a lo largo del muro.

En las pequeñas pausas de la sed mi amor crecía en mis costillas y comprendí que el muro que me separaba de mi mismo era una lengua que no había aprendido.

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Mentir te da alas http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/lugen-verleiht-flugel/ http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/lugen-verleiht-flugel/#comments Thu, 09 Jun 2011 10:12:10 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=4045 ¿Y hacia dónde volamos entonces? Con el nuevo tema del mes los Superdemokraticos quieren poner sobre la mesa falsedades de actualidad entre parejas, partidos y populistas.

Los mentirosos se reconocen rápidamente. Siempre cae primero un mentiroso que un cojo, sobretodo por sus pinochudas narices. Los mentirosos voltean los ojos, no miran a la cara, parpadean más a menudo, fijan la mirada, cruzan los brazos defensivamente, se rascan su cara enrojecida, se mojan los labios y se ríen sin un motivo aparente. Están, como unas marionetas, colgados de sus propias ideas tercas y al igual que todo lo que tiene algo de maldad, la mentira despierta una fascinación enorme. Ella es del diablo, quien fue su padre, y seduce con sus dulces halagos y su retórica aprendida: “ Tu eres una estrella en mi vida” etcétera, etcétera, etcétera. Un gato escaldado solo se ríe, porque ya no se deja manipular tan fácilmente. Cuando se pierde la confianza en la palabra del otro, sólo ayudan actos como:  “donde tu siempre estas, yo nunca estoy” (Element of Crime).  Pues de lo contrario, una inspección absoluta de los hechos, un “Blog de control para ti”, que corrobora minuciosamente con otros los datos personales que escribiste, termina siendo un Privacy showdown.

Es aún más difícil cuando las mentiras salen del ámbito privado al público. “I never had a sexual relation with that woman” declaró Bill Clinton ante el jurado.

Según él, no se podía hablar de una relación sexual, porque solamente su verga estaba metida en la boca de Monica Lewinsky, pero él, como hombre completo, no había tenido un rol activo en el hecho. Depende, como tantas otras cosas, de la interpretación. Hasta hace un año la “Guerra de Afganistán” era tratada en el espacio público alemán como un “conflicto armado”. En abril de 2010 el ministro de defensa alemán de ese momento Karl-Theodor zu Guttenberg fue uno de los primeros en describir la situación como “una operación militar similar a una guerra”. Apropósito, fue después de esto que el ministro cayó por otra mentira: ocultó las fuentes de su tesis doctoral que resultó ser un plagio de variadas citas ajenas pegadas de cualquier manera. Al final tuvo que retirarse con el honroso título de Barón de las Mentiras.

200 veces al día miente cada persona no importa su color, descubrió el  psicólogo popular  John Frazer. Con esto es claro que: las mentiras hacen la convivencia llevadera. La llamada mentira social es una convención, que en otros tiempos se percibía como decencia, amabilidad o cordialidad.  Por esta aburguesada virtud, desacuerdos han sido encubiertos, ofensas han sido evitadas. Friedrich Nietzsche en su ensayo : “Sobre verdad y mentira en sentido extramoral” (1872) la llamó un tratado de paz, que impide la guerra de todos contra todos:

“Este tratado de paz conlleva algo que promete ser el primer paso para la consecución de ese misterioso impulso hacia la verdad. En este mismo momento se fija lo que a partir de entonces ha de ser “verdad”, es decir, se ha inventado una designación de las cosas uniformemente válida y obligatoria, y el poder legislativo del lenguaje proporciona también las primeras leyes de verdad, pues aquí se origina por primera vez el contraste entre verdad y mentira”

Los posmodernistas saben que La Verdad con mayúsculas no existe. Tampoco “la mentira de Afganistán”, ni “la mentira de los biocombustibles”, ni “la mentira de la unión europea”.  La mentira es una entre varias posibilidades de la comprensión lingüística del mundo, determinada por una ideología en particular. Los mentirosos quieren engañar, hacer desaparecer los fondos o disminuirlos, ganar poder, encubrir errores. De pronto al final solo quieren ser amados por una persona, por la historia, por una empresa del tipo que sea, por la familia, los amigos o por elección popular. Jonathan Swift en su ensayo “The Art of Political Lying” (1729) va al grano en su critica a la élite política de su tiempo e identifica la mentira mediante su rápida eficacia: “sucede a menudo que una mentira es creída por una hora, pero hasta ahí ya ha cumplido su razón ser… La falsedad vuela, la verdad cojea detrás“. Todas las mentiras tienen alas, pero solo vuelan mientras alguien se las crea. Cuando la mentira se va a pique, ya los mentirosos están en otro lado y no allí donde las plumas caen.

La mentira siempre esta en suspenso, es una narración. Llena vacíos, intenta establecer conexiones donde no las hay. A veces se diagnostica como literatura o, si es enfermedad, como “confabulación”. Curiosamente mentir es más fácil que no-mentir: La neurofisiología ha descubierto que se le exige mucho más al cerebro, si uno se concentra el doble, es decir, en el original y en la apariencia, el pensamiento alterno. Esto no se puede juzgar como moralmente inaceptable, si acaso la conducta y la intensión del mentiroso o la mentirosa pueden ser moralmente reprochables, dice Adorno en el video de Jinn Pogy. Los mentirosos no ven completa a la persona que tienen al frente, la degradan, pues la dejan en un claro-oscuro. Immanuel Kant ni siquiera quiso hablar sobre de la verdad, sólo sobre la veracidad. Quien no cumple esta obligación, le inflinge una injusticia a la humanidad, según Immanuel Kant.

Yo también creo eso. La veracidad tiene que darse en todas las relaciones personales, jurídicas, económicas, políticas. Únicamente sobre esta base las relaciones veraces son posibles. El único espacio en el que la veracidad debe ser derogada es en el arte. Como ya se sabe, el también te da alas.

Traducción: Natalia Guzmán Díaz

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Ceder la voz http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/auf-die-eigene-stimme-verzichten/ http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/auf-die-eigene-stimme-verzichten/#comments Wed, 03 Nov 2010 15:15:57 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=3110 Durante cuatro meses he sido un arquitecto de las palabras. No lo pensé desde el primer momento, claro: una reunión a finales de mayo en una cafetería de Berlín, un proyecto en ciernes, la reunión fundacional de Los Superdemokráticos, distribuyendo trabajo y autores con personas hasta entonces desconocidas, cerveza de trigo y tabaco ocasional. Cronogramas, apellidos, los temas de cada mes, direcciones de correo, protocolos, fechas límite.

Y un inmenso solar baldío sobre el que edificar.

(No sería el único de ese verano. Pero eso lo supe después.)

Desde aquel día, empecé sin saberlo a reconvertir mi profesión. Porque desde hace 10 años soy mercenario de las palabras. Redactor, lo llaman. Redactor en televisión, redactor en publicidad -por aquello de enmascarar la verdad, lo llaman creativo-, redactor de márketing online, redactor de contenidos. Como todos los redactores, disfrazamos nuestra condición con la aspiración de ser escritores. Publicar esa novela que duerme muerta de asco en un cajón, junto a infinitas cartas de rechazo de editoriales que ni se han molestado en abrirla. Cartas llenas de palabras vacías. Siempre las palabras.

Desde junio, me convertí en arquitecto. Involuntariamente. Antes había traducido nimiedades y novelas, artículos y frases deslavazadas: el pedazo de universo que me correspondía; y por encima de mi cabeza, las palabras de un hombre muerto. Stefan Zweig, quien aprendió cinco lenguas además de la suya propia, defendía la traducción como un paso necesario para el escritor. Servir a una obra, decía:Si hoy tuviera que aconsejar a un joven escritor todavía inseguro sobre el camino que emprender, trataría de convencerlo de que primero sirviera a una obra mayor como actor o traductor“.

Y yo, que tengo por costumbre no contradecir a los muertos, me hice arquitecto porque mi trabajo era construir puentes entre idiomas.

Aprendí muchas cosas. De los autores que traduje. De sus pensamientos. De las inmensas diferencias de percibir el mundo según en el idioma en el que se formateó su cerebro. Pero sobre todo, aprendí de mí mismo. De la humildad de ceder la voz. De desvanecerse en el acto de transmitir las palabras de otra persona. Una sensible parte de mi trabajo la hice este verano, dando vueltas por España. Varios miles de kilómetros en unas semanas. Viendo pasar desde el tren las palabras, los postes de telégrafos y los incendios. Desapareciendo de los lugares. Llevándome siempre a cuestas las palabras de otros. Tanto, que cuando me encontraba con mis amigos, o hablaba con las palabras de Claudia Rusch, o con las de Nacho Vegas. Entiende que yo a este lugar no pretendía llegar, decía, en vez de pedir una copa o el siguiente billete a otra ciudad.

Y sin embargo, los autores me acompañaban, y no eran una mala compañía. Ahora nos despedimos, y me quedo nuevamente con mis silencios y mis palabras. Tardaré en acostumbrarme otra vez a mi voz. Pero al fin y al cabo, en la vida todo o casi todo sale de otra manera.

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Titel (Deutsch) – Titel (Español) http://superdemokraticos.com/es/themen/globalisierung/titel/ http://superdemokraticos.com/es/themen/globalisierung/titel/#comments Tue, 19 Oct 2010 11:55:55 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=2969

Ha llegado el momento de hacer balance. El mundo gira y ahora lo hace hacia adelante desde un fantástico y sosegado verano, que ha transcurrido entre el estudio y el trabajo, en el que el trabajo en este blog biográficamente combinaba muy bien. Si uno ya es asalariado y miembro del sindicato mira con preocupación  su cuenta de banco, con inseguridad en el futuro y ya no se siente dispuesto a pensar simplemente por pensar, sino que se pregunta cuál de las amistades existentes, a las que no pertenece ninguna interculturalidad, debería ser retomada a pesar del claramente reducido tiempo libre.

Uno estupidece y en algún momento será reconocido por los propios hijos como un anticuado y chauvinista burgués de provincia, con cero contactos sociales y la mundanidad de un jubilado de Bilefeld, entonces poddra hacer referencia a este tiempo dorado (menor en textos sueltos) y decir: „mira allí, hubo tiempos en los que su padre sostuvo un intercambio con todo el mundo. Gente muy inteligente de México, Argentina y Bolivia discutieron con él sobre la historiografía nacional y preguntas sobre la identidad en un mundo movedizo”.

Si el mundo fuera una reunión de la ONU y la computadora un traductor sensible…

Si los niños tienen más o menos cerebro, preguntarán, ¿que es lo que salió de todo esto? -y pondrán a sus progenitores en complicadas vicisitudes: ¿Acaso se ha interesado alguna vez por los otros blogers internacionales o por este blog internacional? No realmente, aunque algunas cosas fueron interesantes y otras muy llamativas- al final de cuentas la comunicación fue muy fatigosa. Es lo que diría uno en la retrospectiva. Si bien es cierto que los textos en español fueron legibles en alemán (y al revés), pero para un diálogo apropiado a los medios, faltaron dinero y técnica.

Quien sabe, quizá lo niños que ven a sus padres como fósiles, que encuentran el conjunto sobreentendido, porque para ellos es posible contar con una máquina traductora en tiempo real capaz de traspasar bien el contenido de los comentarios en el chat, como ahora no son capaces de hacer los algoritmos de traducción ni si quiera con textos tipo. Si el mundo es una reunión de la ONU y la computadora un traductor simultaneo (uno bueno, sensible, visionario con una manito para la transmisión de códigos culturales), recién entonces será posible algo como un dialogo intercultural. Entonces serán posibles abrir horizontes en un diálogo más allá de los espacios lingüísticos.

Aveces uno quisiera gritar confundido „¡argh!“.

Mientras tanto uno se atormenta con substitutos como los idiomas universales: cuando cinco que no tienen el idioma nativo se juntan en una mesa a hablar, tendría uno que bostezar muy fuerte. Cuando 20 blogers y sus lectores se juntan en un blog, más allá de las buenas intenciones no pueden encontrarse, entonces podría proferir un confuso „argh!“. ¿Qué puedo hacer con las reacciones hispanohablantes (en todo sentido muy alemanas) a mis aportes sobre la cultura de la culpa, Auschwitz y la identidad alemana? Las máquinas traductoras pueden efectivamente transmitir una impresión, que mueva al que está en frente. Sin embargo se trata al mismo tiempo de una surrealisación inapropiada: si ahí dice:“lamentablemente y con todo respeto, sólo a habido un Holocausto, la frontera de una maldita rocola, que no paraba, por qué son tan azules nuestros sueños que sólo podemos pedir a San Antonio, si Neal Cassady llega a morir aquí, por emigrar“, Uno le asigna un alto grado de poética y sin embargo, más allá de eso, permanece simplemente como una impresión del contenido semántico y la frontera entre los Estados Unidos y México y no puede ser así.

Alegrémonos por un tiempo en el que no habrán más idiomas, en el que los idiomas nacionales sólo serán costumbres y dialectos elegidos, hechos para burgueses de provincia, como el que yo mismo seré algún día, alguien que normalmente delimita temeroso la frontera entre lo virtual y la realidad. Si en ese momento nos ponemos sentimentales, nadie podría ponerlo en duda. Ya que en ese momento lo que intentamos hacer aquí dejará de ser especial. El afecto inesperado, que en especial para un autor joven alemán significa poder ser leído por personas no socializadas en lengua alemana, la mirada extrañada y fascinada sobre la traducción del propio texto. Todo eso sera cotidiano, Los Superdemokraticos fueron una fiesta.¡Muchas gracias!

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De cuando Juan Gelman leyó a los místicos http://superdemokraticos.com/es/laender/argentinien/als-juan-gelman-die-mystiker-las/ Tue, 12 Oct 2010 07:26:31 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=2838

El poeta Juan Gelman nació en 1930 siendo hijo de emigrantes ruso-judíos en Buenos Aires. El perteneció al grupo de poetas Pan Duro y trabajó paralelamente como periodista. En 1975 tuvo que exiliarse debido a la dictadura militar en Argentina, su hijo fue secuestrado y asesinado, así como su nuera quien estaba embarazada. A través de un padre jesuita en Roma se enteró de “The child was born”. Gelman vive hoy en México. En el 2007 recibió el premio Cervantes. Le preguntamos por su opinión con respecto al papel de los intelectuales hoy en día, pero él se negó a darla. El porqué lo aclara uno de sus lectores a continuación. La grabación de la conversación en el podium desafortunadamente suena muy pacito, aún así queremos compartirla con ustedes.

„Gelman es un hombre de izquierda, es un hombre que ha militado en la izquierda y que ha mantenido una linea coherente. Nunca ha apoyado la violencia, por ejemplo. Yo creo que no quiere dar su opinión abiertamente sobre algunos temas, porque tiene miedo de que lo sigan, entiende que gente joven – con diecisiete, veinte años- puede hacer tal o tal cosa porque lo ha dicho él. Eso puede ser un gran peligro y él, desde ese punto de vista, es responsable de lo que dice. No quiere ir por esa dirección. Sólo cómo lector puede uno saber lo que piensa“.

Pablo Alfonzo, lector de Argentina en la Feria del Libro de Frankfurt.

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Ratoncitos en la columna http://superdemokraticos.com/es/themen/burger/mauschen-in-der-saule/ Mon, 11 Oct 2010 08:56:35 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=2857

Este texto esta dedicado a la familia de ratones que vive en una columna en la central de policía en Frankfurt, con catorce niños ratoncitos. Inquietos y graciosos trabajadores nocturnos en colectivo. Este texto es por lo tanto dedicado al diminutivo, los trucos de magia contra los superlativos.

Este texto también esta dedicado al lenguaje con el que me comuniqué en los últimos días, el que me trae una extrañeza incómoda, cuando estoy con amigos de habla hispana, porque lo aprendí en la vida por casualidad, y no en una escuela. Yo llamo a esta lengua “español falso”. Esta es la moneda seudo-migratoria que traigo debajo de la lengua.

Manzanas frescas de mis campesinos de Brandeburgo, cuaderno, cámara, de resto una maleta vacía. Esta no fue mi primera feria de Frankfurt, sino mi quinta. Yo me sentía preparada. Pero viendo el sin fin de los estantes me invadió un nuevo miedo, un miedo que nunca había sentido y que de pronto tenía que ver con mi papel como superdemocrática: ¿Quién se va a leer todo eso? Yo no, jamás. E incluso, si logro escoger una selección bien pensada, ¿cuándo voy a poder escribir, por no hablar de actuar? El círculo vicioso del lector-escritor-ciudadano, me paralizó un momento.

Pero por fortuna me encontré con muchos otros lectores-escritores-ciudadanos en pasillos, standes y fiestas, personas que aman y roban libros y difunden siempre sus propios, mejores libros, estas pequeñas bombas mentales; o los autodiseñan, como la infatigable Eloisa Cartonera. La metáfora de la bomba es robada, la editorial independiente argentina Clase Turista ya había diseñado un libro con cable de encendido.

Ich, als Säulenmensch. Foto: Viktor Nübel

Editoriales independientes, tanto en Argentina como en Alemania, poniendo todo de sí y de su personalidad también, producen estos relevantes objetos artísticos, fuerzas de intervención en un mercado por lo demás bastante uniformado. Ellos toman “decisiones para el futuro” como lo expresó Sergio Parra, de la editorial chilena Metales Pesados. Yo ya me siento un poco hipócrita, por escribir esto en un blog, pero la “teoría literaria política”, que los autores de los Superdemokraticos desarrollaron virtualmente en los últimos cuatro meses, se debe estar imprimiendo en un par de meses. Nosotros vamos simplemente hacia atrás: primero online y luego offline. Primero la conexión digital, después la difusión física.

En la presentación del “2010 Ranking of the Global Publishing Industry” escuché los planes de los grandes consorcios para el futuro. Así supe que, a pesar de la crisis financiera, a la industria editorial no le va nada mal, pues los mercados digitales prosperan, tanto en Estados Unidos, como en España o Alemania, ¿y como será en Latinoamérica? Las editoriales ya no diferencian entre libros digitales y –como ellos los llaman- libros „físicos“, la única diferencia son los modos de comercialización, que dependen de los canales de distribución, pero también de servicios adicionales como el recomendar, no solo se guía por algoritmos. Ah! Pienso, se trata de intercambio entre humanos. Carolyn Reidy de la editorial mayorista estadounidense Simon & Schuster dice, en este evento, la frase más poética: “Se van a desarrollar nuevos formatos para los ebooks, pero nosotros todavía no los hemos descubierto. Eso lo va a hacer la próxima generación, ellos vienen con otro tipo de cerebros, distintos a los nuestros.” Eso lo puedo confirmar. Al levantarme salió una huella de agua de mi ojo izquierdo, como si fuera una máquina de lágrimas. Cuando estaba comprando gotas en la farmacia, les dije “Parece que llorara, pero no lloro. Mi ojo simplemente hace eso“. Debe ser por el clima de la feria. Como los ratones, los libros deberían salir más al aire fresco.

Traducción:
Natalia Guzmán Díaz

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En un café de Berlín están mis palabras alemanas http://superdemokraticos.com/es/themen/globalisierung/meine-deutschen-worte-in-einem-cafe-in-berlin/ Thu, 07 Oct 2010 06:00:37 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=2339 Me imagino que en un café de Berlín alguien deja olvidado un periódico (¿o es una revista?, me perdonarán, pero soy despistada!) sobre una mesa. La mesonera, antes de botarlo a la basura, lo mira displicentemente. Está cansada: tantas tazas por recoger, ceniceros por vaciar. Aún así le llama la atención un título que habla de muñecas negras o de amargos de Angostura. Ve mi nombre allí, le suena gracioso. ¿Lara no es acaso un nombre ruso? – piensa antes de leer mi artículo. Lo lee rápidamente, una lectura vertiginosa para que nadie vea que está leyendo en lugar de limpiar mesas. Se ríe un poquito. Finalmente bota la revista (¿o es un periódico?) y allí quedan mis palabras traducidas a la lengua de Goethe, llenándose de colillas, restos de pan, gotas de café en el fondo de un gran recolector de basura. Bueno, probablemente clasifiquen los residuos, y entonces mis letras estarán entre servilletas usadas, otros periódicos, postales rotas. Mientras tanto yo, del otro lado del mundo, soy inmensamente feliz porque la fortuna ha permitido que haya sido escogida para participar en un proyecto multicultural, global, transnacional, internético, que ha hecho posible que mis palabras sean leídas mucho más allá de mi propia lengua. Cuando tenía 15 años, tal vez 16, leí Retrato de grupo con señora de Heinrich Böll y decidí que era mi escritor favorito a pesar de haber leído sólo ese libro (A los 15 años toda opinión es categórica y no necesita que se le den muchas vueltas). Desde entonces las calles alemanas se instalaron en mi imaginación y ciertos nombres, algunas flores y una sintaxis germana traducida. Leerme, o creer que me leía en la lengua de Böll ha sido una experiencia alucinante.

Este proyecto internético, global y plural ha hecho posible también que mis escritos, aún en mi propia lengua, puedan ser leídos mucho más allá de lo inmediato y por personas muy diferentes y distantes. Del mismo modo que ha hecho posible que yo pueda leer a magníficos autores latinoamericanos desconocidos por mí. La jovial Tilsa, la ultra poética Lena, la intelectual Lizabel., la apasionada María. Los chicos, !ni hablar! Mi compatriota Leo Felipe Campos es una “joyita”, soy su fan declarada. Muchos pensadores que estudian migraciones, exilios, movimientos, errancias, identidades y demás yerbas han afirmado que la lengua es la patria y este espacio ha demostrado como 15 personas tan disímiles no necesitan traducciones entre sí porque vienen de esa misma lengua que se ramifica y se llena de colores, pero que en el fondo es una. Nunca me ha gustado hablar de Latinoamérica como una unidad, pero hay ciertas cosas que cuando estamos lejos percibimos como unificadoras. Leo a estos autores latinoamericanos y los entiendo con una comprensión que va mucho más allá de las palabras. Porque esa lengua cósmica que nos articula va más allá de sus propios vocablos. A mí, que vivo el exilio lingüístico día a día, no me queda ninguna duda.

Otra de las maravillas que se han dado en este espacio ha sido la posibilidad de leer a alemanes de mi misma generación. Böll está muy bien, pero leer la lengua bellamente descolocada de René Hamann o la elegancia de Emma Braslavsky ha sido un gran placer. Leerlos a todos ha sido como caminar por las calles (¿empedradas?) de alguna ciudad alemana en este mismo instante. Leer los textos de los cinco autores alemanes que participan en este espacio ha sido leer literatura alemana contemporánea, cosa tan difícil para mí que no hablo la lengua y no dispongo de medios para acceder a las traducciones ( en caso de que existan). Hay un pulso debajo de tan disímiles autores que se siente también como una fina trama y que de algún modo me ha permitido a mí como lectora entender a una generación de alemanes de la que no sabía nada. Los hilos de esa trama encuentran similitudes en los hilos de mi propia trama. Estamos tejidos con hilos invisibles y sólo este espacio ha hecho posible percibirlos. Estamos “enredados” por la red, la globalización, la generación o como quiera llamársele a eso que me hace entenderlos, traductores mediante, pero mucho más allá del referente inmediato al que aluden las palabras.

Agradezco a Rery Maldonado y a Nikola Richter por haber tenido la idea de juntarnos a todos con ese hilo ovillado por sus sueños. En un café de Berlín están mis palabras alemanas gracias a ellas. En un lugar del éter ciberespacial está mi voz. En un lugar de ese cronotopo cero nos hemos encontrado.

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Creo que ya es tiempo de ir con el globalisiatra http://superdemokraticos.com/es/themen/globalisierung/zeit-zum-globalichiater-zu-gehen/ Fri, 24 Sep 2010 15:55:07 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=2179 Yo nunca fui un adolescente globalifóbico. Siempre he considerado que la globalización es un mito: la globalización como nación única. El motivo one & only para esta teoría es la Internet. La red mundial infecta los rincones más lejanos de la suave patria. Un efecto polarizante. La verdadera globalización se presentaría si el rancho afectara todo el orbe. Cuando se presenta una relación entre el pueblo y globo, si esta es efectiva, no se trata de otra cosa que del simple intercambio cultural. Este intercambio siempre se presenta de manera individual, casi nunca plural. ¿Entonces dónde se encuentra lo globalizante?

La globalización, como las guerras de independencia o las revoluciones, pretende un proyecto de nación. La globalización es un proyecto de nación fallido. Tal vez la única globalización posible sea la del lenguaje. Y no la vinculación de una red a otra, si no de un código que promueve precisamente la Internet. Nunca he sido defensor del lenguaje. William Burroughs proponía acabar con todo pensamiento racional. La globalización del lenguaje podría estar dictada por un sistema de símbolos que nada tuviera que ver con la razón humana.

La globalización, como toda irrupción de la tecnología, sirve entre otras cosas, para alimentar la paranoia. Considero que la globalización comenzará por el lenguaje, lo que nos llevará a convertirnos en alienígenas. He aquí mi versión, lo que mi paranoia ha inventado a raíz de un nuevo lenguaje unificado.

Año 3000 (o menos): la raza humana ha modificado su manera de comunicarse. Han suplantado las lenguas por emoticones del msn. El mundo se entiende a través de estos símbolos. Es innecesario conocer otro idioma para viajar a Singapur o Copenhague. Descubrimos que el aire es irrespirable. Como en los anuncios de televisión, la nariz es intercambiable. Después, el aire se vuelve tan turbio que es imposible ver a más de dos metros, la contaminación acaba con la noción de paisaje. Nos injertamos párpados transparentes, como vidrios polarizados, que nos permiten ver con la visión nocturna de los programas de Animal planet. Modificamos tanto nuestro cuerpo que nos convertimos en los hijos de Jaime Mausan. Entonces aparece una nave espacial, platillo volador u ovni, según les guste, y se conecta a toda la red. Trasmite un mensaje: el planeta tierra va a explotar. Abandonamos la tierra en una gran arca de Noé intergaláctica. Vivimos en galaxias remotas, en la luna y también a la vuelta del planeta. Inventamos la máquina del tiempo para viajar al siglo XX y mandamos señales en un lenguaje que nadie entiende. Pretendemos alertarnos a nosotros mismos que en el futuro seremos aliens. Que detengamos la domesticación del lenguaje globalizado. Nunca lograremos comunicarnos. El lenguaje que nosotros mismos inventamos no lo pueden descifrar nuestros antepasados.

Una vez asentadas las nociones de nacionalidades planetarias, en un planeta surge un proyecto que pretende indagar en el ser (perdón) en el alien latinoamericano. Se llama Los superdemokráticos intergalácticos. Escritores del espacio esperarán en su bandeja de entrada una invitación a colaborar en este foro.

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