Freiheit – Los Superdemokraticos http://superdemokraticos.com Mon, 03 Sep 2018 09:57:01 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.9.8 Comentarios al margen de un texo de internet http://superdemokraticos.com/es/themen/deutschland-themen/randglossen-zu-einem-text-aus-dem-internet/ http://superdemokraticos.com/es/themen/deutschland-themen/randglossen-zu-einem-text-aus-dem-internet/#comments Sat, 12 May 2012 09:01:13 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=6382 Propósito:

En la tierra donde pasé la Infancia y Juventud, sólo contaba para el Estado como Artista, aquel que fuera iniciado por otros Artistas en una Asociación de Artistas, según el Género la Rama. El Partido controlaba con todos los ojos de Argos que nadie simplemente se enredara. Los Extraviados, es decir aquellos que pretendían ser Artistas por Idea propia, eran mantenidos por afuera, pues de lo contrario estropearían la Pureza de la Unión. Pero se les asignaban lugares de trabajo por fuera del arte, en las minas o la industria del acero, y si los abandonaban se les asignaban establecimientos custodiados. Así todos se las arreglaban en esta tierra. Libertad, bueno, la Libertad era algo que ya se habia superado (burgés), es decir se desarrollaba sólo en la Sumisión. Con miras a la Necesidad, se llamaba eso. Y el Arte estaba al servicio de esa Visión. Pero esta tierra es historia.

Nosotros-somos-los-autores

El Texto sobre el que esto se refiere, se pronuncia con respecto a una Cosa que desde hace Semanas calienta los Ánimos. Se sube la Marea porque el Partido Pirata anuncia que quiere levantar los derechos de autor. Ahora todos los que se consideran autores aprietan los muslos, como antes los hombres frente al movimiento feminista en formación. Pues los hombres sintieron miedo, sería castrados, porque las mujeres reclamaban derechos que tenían desde hace mucho.

Compartir significa perder. Tuve que pensar en eso cuando recientemente Sven Regener (cantante del banda Element of Crime) se puso agresivo, y se distanció de los Músicos callejeros, quienes evidentemente no están protegidos por los Derechos de Autor, los que lo ayudan a mantener un humilde Bienestar. ¿También cómo? Los Músicos callejeros no son autores y casi no tienen derechos, porque se dedican a la tradición. Contrario a Regener quien debe ser reconocido como inventor del pop, su ritmo y su armonía, y como creador de la melancolía.

Como tal, firma con una gran Casa Discográfica un Contrato, que al final lo que tiene como Meta es que nadie usurpe las Invenciones de Regeners sin preguntar. Los jóvenes, quienes ya de modo conocido se arman un Acceso a la Música de actualidad sin pagar por ella, no deberían de ningún modo tenerla tan fácil.

Algunos de éstos jóvenes incluso tocan Guitarra.

El Texto sobre el que esto se refiere, comienza a continuación con Arrogancia:

Nosotros somos los autores!

Signos de Proclamación. También la Página de Internet se llama: www.wir-sind-die-urheber.de.

Uno no afirma ser el Autor de los Textos publicados en esta Página, sino que uno hace uso de sus Derechos de Autoría así sin más, uno afirma ser el Motor inmóvil, y a partir de allí se deriva el Derecho de cobrar también por todos los otros Movimientos, también los de los otros. Y como uno mismo no puede controlar todos los Movimientos, le entrega de nuevo este derecho a una Industria que supuestamente abriga todo lo autoriado y lo lleva al Mercado.

Quien piensa distinto al autonombrado Autor, no sería dentro de ésta Lógica un Autor, su Obra no es una Obra y sus Pensamientos se salen de cualquier Marco de Protección. Bueno, hay Leyes y allí se establece quién cuenta como Autor y quién no. Pero estas Leyes provienen de un Época en la que el Internet no se podía ni imaginar y las Copias se realizaban en su mayoría análogamente. Además provienen de una Idea romántica del Autor genio solitario, que crea todo desde sus Entrañas. Palabras como Socialización y Discurso le son desconocidas. Apropósito notaba ya Novalis que todo Arte es Traducción y allí no quisiera ni yo ir.

Que aquí no se trata del derecho moral de nombrarse Autor es claro para todos. Autor no es un concepto protegido. Se trata mucho más de un proceso jurídico de apropiación. De los Derechos de Autor nace el Poder de Disposición de una Obra, traiga Frutos o no. Pero exactamente ahí está es Quid del Asunto. Pues lo único enajenable es la Funda en la que se imprime la Propiedad o lo que sea que sirva para atarla. Entonces ya el pensamiento en sí, de lo que es la Autoría, se impone a sí mismo en un segundo plano.

Contra el robo de la propiedad intelectual

!Contra el Robo! !Que si! Todos estamos en contra de eso, ¿no? No queremos que a la Señora de edad de la Esquina le arranquen el Bolso, sin importar si dentro de este tiene un manuscrito o una pintura al óleo. Ok, la propiedad privada es sagrada, pero ¿qué conforma la propiedad intelectual? ¿pensamientos? ¿palabras? ¿grupos de palabras?

Con preocupación y falta de comprensión, nosotros los autores y artistas observamos los ataques públicos contra los derechos de autor. Los derechos de autor son un logro histórico de la libertad ciudadana contra la dependencia feudal, esta garantiza la base material para la creación intelectual individual

Aquí la cosa se pone cruda. Los derechos del autor regula hasta ahora la entrega de una libertad civil a cambio de dinero. Primero que todo, esto no garantiza en absoluto na´. Sobre todo porque el hecho de haber creado una obra aún no dice na´ de su comerciabilidad. Van Gogh no vendió ni un solo cuadro en el transcurso de su vida. Gerhard Richter califica de absurdos los precios que obtiene por sus cuadros. Hay autores que arman sus novelas con base en la tradición, y ganan así millones. Hay autores que realizan maravillas con el lenguaje para que la fuente de la tradición no se agote, y no ganan na´, pues su trabajo no dio con las medidas de un público receptivo. Darle largas a estos experimentadores a un futuro incierto, me parece cínico. Ellos también quieren vivir, ellos también tienen necesidades.

El supuesto choque de intereses en este contexto entre autores y “usuarios”, transmite una imagen desacertada de nuestra realidad laboral. En una sociedad en la que domina la división del trabajo, los artistas dejan la comercialización de sus obras en manos de las editoriales, galerías, productores o sociedades de consumo, si estos representan y defienden sus intereses lo mejor posible.

Si estos llegan a representar sus intereses. Las editoriales no son representantes de los intereses de los autores, estos toman en cuenta los intereses de los autores solo si estos corresponden a los intereses de las editoriales. En los contratos estándar aparece que los ingresos de los usos secundarios (derechos sobre películas, etc.) deberán ser divididos en igual parte entre el autor y la editorial. ¿Por qué? ¿Qué ha hecho la editorial para merecer ser partícipe?, y ¿por qué de la mitad?. Los contratos estándar en Alemania generan un conflicto entre autores y usuarios, y no con la libertad civil, la cual es sin duda conductora de este conflicto. Los derechos de autor son entonces la expresión del equilibrio de los intereses y los contratos estándar, un logro sindical.

Las nuevas realidades de la digitalización y de la Internet no son razones para justificar la usurpación profana de la propiedad intelectual, o para promover su legalización. Por el contrario: la protección a los derechos de autor debería ser fortalecida para adaptarla a la actual realidad, en la cual el acceso a los productos del trabajo intelectual son tan veloces y masivos.

El punto es adaptar la ley a la nueva realidad y no criminalizar a las personas, en su mayoría a los jóvenes, que hacen uso de las nuevas tecnologías. Sobre todo porque estos siempre por suerte encontrarán caminos para evadir la ley y la protección contra copia.

Los derechos de autor permiten que nosotros los artistas y escritores podamos vivir de nuestro trabajo, y nos protege de consorcios en internet activos globalmente, cuyo modelo de negocios admite la privación de derechos a artistas y escritores. La presencia constante y el uso de Internet en la vida diaria no puede ser justificación para un robo y tampoco es una disculpa ante la codicia o la avaricia.

Mejor dejo la codicia y la avaricia por fuera, pues no me parecen conceptos aplicables esta discusión. En mi círculo de conocidos hay muchísimos artistas que no logran vivir de su trabajo. Circunstancia desafortunada que comparten con peluqueras y otros con empleos precarios. Una solución a esto sería establecer un ingreso mínimo que asegure el sustento*. Esto le daría una vida a los inventores que hacen malabares para ganarse el sustento. Después, ya con este trasfondo, se puede empezar a discutir de nuevo el tema de los derechos de autor.

Traducción: Adriana Redondo, In-Kult

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En el escurridizo borde de la huida http://superdemokraticos.com/es/themen/neue-welt-im-netz/am-fliehenden-rand-der-flucht/ Mon, 21 Nov 2011 07:34:10 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=5838 La red está al acecho. Registra cada movimiento. Así como cuando hay una helada y cada movimiento en contacto con el aire frío produce dolor, el Internet también cristaliza cada movimiento, lo hace visible, lo aísla, lo solidifica. Esos arcos que antes me sirvieron de cimiento, hoy tengo que protegerlos contra el Internet, así como si me llevara a mí misma sobre mi cabeza en forma de un holograma sensible al agua, mientras camino contra corrientes impetuosas. Pero aun así vivo bajo el principio de que a la corriente hay que lanzársele sin vacilar.

Nunca me hubiera imaginado que fuera técnicamente posible que hubiera corrientes en todas partes.[1]

A mi vida libre la compone la distracción. Ante cada bloqueo en una tarea hay otras que podrán ser resueltas más fácilmente. Así de posmoderna, al igual que mis células, funciono. Mi trabajo no es una línea de trabajo fijo, sino más bien es una habitación llena de osmóticas fronteras fluyentes, en las cuales flotan ARN, proteínas, etc. (instrucciones de trabajo y copias) donde yo agarro la primera que se me atraviese, que debido a su naturaleza y mi disposición me parezca atractiva. Así funciona mi cerebro, mi ingestión de alimentos y mis amistades.

Esto me atrae a personas que encuentran placer en el Internet y tienen sus modos de vivir. En la ciudad, en caminos rurales, en fiestas jardín, en discotecas, siempre estoy en la huida. De ahí no sale un estilo de vida. Siempre estoy de visita. Agradecida cuando le caigo bien a la gente. Agradecida también por las estructuras, por las obligaciones (de las que huyo con demasiada facilidad), por los ritmos. Si no hay Internet, hay un montón de trabajo que no puedo hacer. Esto facilita la orientación. Si allá afuera parece inhóspito, esto refuerza mi resolución de quedarme en una sola cosa.

Al Internet uno lo puede conocer, construir, es análogo a las estructuras del pensamiento. Puede ser una sonrisa si uno entiende su música. Es como la obra de un compositor, tiene que poderse leer, que apercibirse. La partitura en sí no es sensual. ¡Qué enorme es la nube de competencia ahora existente! Y los sistemas son aún más complejos, el Internet siempre nos lleva la delantera en todos los sentidos, como al proteo el suelo, como a la ballena el mar. En este aspecto somos competentes, pero a un final no llegaremos nunca.

Freedom is wasted on the free, canta Neil Hannon (Divine Comedy).

No formo parte del Internet, tampoco de una familia, tampoco de una universidad. Pero hacia allá me arrastra. ¡Ya no quiero producir resultados! Desearía que se me integrara en un proceso de trabajo. En uno que no me haya inventado yo misma. ¿No significa eso simplemente que no sé manejar la libertad de mi libertad laboral? O sea, que también tiene otros componentes. Necesita la ficción de los resultados, de las hazañas, necesita la creencia inocente de poder acabar algún día y una teoría de la perfección excepcionalmente robusta para no volverse loco trabajando como autónomo. O uno mismo crea un puesto de trabajo en el que se entabla amistad con colegas que también revolotean libremente. Que estos sean también competencia, sería en una oficina exactamente el caso. Ese no es el problema. Las relaciones ambiguas son la regla. Y entonces se va formando poco a poco una orientación común, se elabora una actitud racional hacia el propio trabajo y su relación con las personas tan diversas con las que se tiene contacto, sin caer en la locura condicionada por el aislamiento. En este aspecto la libertad podría convertirse en el suelo de lo que de paraíso se puede construir con medios humanos. En el fondo, el aislamiento es fácil de aplacar en la libertad.

El problema de la libertad es el deseo. El deseo ya de por sí nunca es libre. Éste conoce los recovecos más enredados del alma, ahí donde echa raíces cuando todo se ha vuelto una pista de skate del deleite. Para reconocer un deseo hay que reconocer las limitaciones de la propia libertad. A falta de limitaciones en la libertad exterior contra la que normalmente el deseo reúne fuerzas, éste es difícil de detectar y chispea de un lado al otro inalcanzable. La posibilidad del Internet de ir siempre a otra parte, aparece como una derogación del sufrimiento. Uno sufre como mucho por torpe, porque tenía un resfriado o empatía. Quien conoce sus deseos y en ellos confía, actúa sabiamente tanto en el mundo como en el Internet, así como aquel que tiene y cumple un vigoroso programa. Sólo quien evita el sufrimiento llega a conocer esa extraña situación que es la abstinencia del sufrimiento, la cual es también una abstinencia de la felicidad. Para una eterna niña como yo que quiere lo que ve y olvida lo que no ve, el Internet tiene un efecto tan fatalmente protector como un corral para niños: Se puede ir casi a todas partes, pero no se está nunca en el lugar indicado. Y eso que a uno le interesa de verdad,  lo sé muy bien, se encuentra en otra parte.


[1] Tampoco lo es.

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Facebook es mi „ground control“ http://superdemokraticos.com/es/themen/neue-welt-im-netz/facebook-ist-mein-ground-control/ http://superdemokraticos.com/es/themen/neue-welt-im-netz/facebook-ist-mein-ground-control/#comments Mon, 07 Nov 2011 08:56:53 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=5506 Soy una usuaria ciega. No quiero saber nada de los peligro de la gente translúcida, en cuanto yo pueda blogear, postear o moverme como quiera en la red. Soy una escritora que no percibe cada impresión escrita que redacta como algo absolutamente de su propiedad, sino como algo que ella practica para salirse de sí misma, para tomar distancia, para una vez poder percibirse a sí misma desde fuera, en formalina o debajo del microscopio electrónico. Con tanto asombro como absoluta ingenuidad hago caso omiso de todas las advertencias, preferentemente de colegas, que quieren impulsarme, en pro de la esfera privada y por amor a la ética profesional, a no meterme en esas plataformas, y, si lo hago, a reservarme mi opinión sobre ciertas declaraciones, que un día podrían ser casi obligatoriamente utilizadas en contra de uno, tan pronto como estén plasmadas por escrito en Internet, sí, con una limitada alta probabilidad, pueden ser usadas, vendidas al mejor postor y como consecuencia final todo esto será dirigido en contra de uno mismo.

Que para eso en la mayoría de los casos no se necesite de una declaración propia, sino que Josef K. sea simplemente calumniado, solo para poder llevar a cabo El Proceso y que siempre se puede encontrar una razón y siempre se ha encontrado en la historia de la humanidad, para deshacerse tanto de una persona no grata como de un pueblo entero, parece ser irrelevante. No, cada uno, en dado caso, ha forjado su mala suerte, y esto tanto más, con la ayuda de blogs y de Facebook, eso es claro. Uno no debería, ojalá no, proporcionar información sobre sí mismo de modo tan complaciente y trivial. Aunque cada insignificancia de un Andy Warhols es leída con gusto e interés y al neurótico de Vechta, Rolf Dieter Brinkmann, incluso hasta hoy, uno de cada dos autores le sigue los pasos de muy buena gana, con las cuentas erradas del precio del envase, las expediciones artísticas a otras tierras y “Roma, una mirada” (Rom,Blicke: 1979). Tanta autocompasión burguesa de los artistas no se ha vuelto a imprimir. Quizás siempre he visto como un acto de obstinación, tanto como de liberación, el adelantarse al husmeador y no atribuirle menos importancia a las declaraciones colaterales vacías de contenidos, que a las obras significativas, aún cuando uno no se llame Warhola y no se acalore tanto por las cuentas erradas del precio del envase como Rolf Dieter Brinkmann lo pudo hacer. Yo soy la Queen del escenario marginal, siempre lo he sido, y una ferviente distraccionista. Visto de este modo Facebook me conviene, pero yo me inscribí por una sola razón aparentemente profana, aunque importante para mí. Yo quería ponerme en contacto con alguien, y la verdad no sabía cómo podía reanudar y mantener el contacto con esta persona. No había entre nosotros algo en común, que me pareciera suficientemente grande como para mantener un contacto casual. Y es que a veces uno simplemente no puede comunicarle a Houston su petición. Facebook era el “ground control” que hacía posible la participación y permitía que uno se enterara de algo. No es mucho más lo que yo quería de Facebook ¿y si he recibido más?. Si, claro, pero ese no era mi punto. Obviamente cometí todos los errores de un user de facebook que uno pueda cometer, acepté como amigos a todos los que de algún modo están asociados a mi trabajo, y hasta hoy no he logrado darle algún sentido de orden, no he armado listas, ni los he separado entre personas gratas y no gratas. Claro que sí me he vuelto más precavida con las peticiones de amistad, no demasiado precavida, pues, como dijo un buen amigo de la vida real, de la verdadera, al que veo muy poco, como a todos mis amigos, que veo tan poco desde que estoy viviendo tan a menudo en Sao Paulo: No risk, no fun. Y a mi me parece que de vez en cuando uno puede poner su libertad en peligro, para poder realmente sentirla con pasión. Precaución en sí nunca fue la mejor amiga de la libertad, esto cuenta también en facebook, pese a todos los justificados debates del parlamento alemán.

Traducción: Natalia Guzmán Díaz

 

 

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Libertad de información http://superdemokraticos.com/es/themen/neue-welt-im-netz/informationsfreiheit/ Sat, 05 Nov 2011 13:00:09 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=5336

(c) Caro Chinaski and Helena

¡Yo celebro y ejerzo la libertad del intercambio de información!
Esta red es un buen ejemplo de la “experiencia compartida”

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Desechos leche de máquinas http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/maschinenmilchmull/ http://superdemokraticos.com/es/laender/deutschland/maschinenmilchmull/#comments Mon, 29 Aug 2011 07:00:40 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=4965 Siguiendo a Heiner Müller

Cuando ellos caminen por su cuarto con un cuchillo de carnicero en la mano, ustedes sabrán la verdad.

Amparado en acero fino, concreto de vidrio, Hartz IV*. Detrás mi repugnancia. Ella es un privilegio. Yo soy un privilegiado porque tengo tiempo para escribir este ensayo. Nosotros ya tuvimos nuestra revolución en 1989, así haya sido solo una contrarrevolución; ahora hagan ustedes la suya. En la soledad de un aeropuerto espiro. Mi reino por un asesino es H&M. Carcajadas en barrigas de muertos. La dignidad asfixia las esperanzas de cada generación en sangre, cobardía y estupidez. El cuerpo humillado de las mujeres. Todo sin la dignidad del cuchillo, de la llave de golpe de acero, del puño. En pocas palabras: pobreza sin dignidad. Una Alexanderplatz sobre-edificada, para que un 1989 no se repita. Rostros con cicatrices de la batalla del consumismo. Un carro de guerra centellea por una valla publicitaria, yo voy por las calles, tiendas de descuentos…donde los poderosos nunca ponen un pie. La repugnancia de cada día por la lucha por un puesto, por los votos, por las cuentas bancarias. La repugnancia de cada día grabada en las fachas de los hombres de acción. La repulsa pulsa por las mentiras en las que se cree. Las mentiras que vienen de los mentirosos, de nadie más. Las mentiras en las que se cree. Pues tu o mi repugnancia no son nada. Danos, pero no hoy, nuestro asesinato de cada día. Danos hoy, ya mismo, como un interruptor, nuestro asesinato de cada día. ¿Cómo se deletrea “comodidad”?. La repugnancia pegada a la palabrería del  Power-Point-Alemán en la radio, que fija 8 a 12 horas de jornada de trabajo,  pegada a la alegría por decreto en las fiestas de fans del mundial en Alemania (también llamadas Public Viewing, que en USA significa el velorio público de un muerto). La repugnancia pegada a la televisión, al Internet, que esta compuesto solo por arañas y moscas, nada más. La repulsa pulsa por todo lo que esta por venir.

Unido a mi unificado Yo, me voy a casa a matar el tiempo. Los zombis disecados en los pornos no mueven ni una mano. En sus vaginas se pudren los penes. Las redes sociales son la coartada de una generación que es tan cobarde que no se atreve a llevar a la calle, eso a lo que se le llama protesta. Los poetas subieron sus rostros al perfil del usuario, a su cuenta de usuario.

Los volúmenes de poesía se perdieron. Flema de palabras secretadas en mi insonorizada ampolla de historietas. Respirando calmada detrás de unas puertas de ala de gaviota, sangrando entre el montón, mi poesía no se ha vendido. Yo soy el banco de datos. Mis Yos poéticos son saliva y escupitajo, cuchillo y herida, diente y garganta, cuello y soga. Yo atiborro mi computador con mis datos. Yo soy mi prisionero.

A la llamada por más libertad, se lanza el grito por la caída del gobierno. En el balcón de un edificio gubernamental un hombre con un vestido mal ajustado, habla tanto hasta que la primera piedra lo golpea y le toca retirarse, a él también, detrás de la puerta de cristal antibalas. Se arman grupos, sus voceros se levantan. Cuando el tren se acerca al barrio de gobierno, se queda quieto frente a un acordonamiento policial. Algunos policías, si están atravesados en el camino, son arrastrados a la orilla de la calle. Marcha lenta de la cámara de un móvil por una calle de una vía hasta un parqueadero irrevocable, reubicado por peatones armados. La calle le pertenece a los peatones, durante el tiempo de trabajo y en contra de las normas de tráfico. La sublevación siempre comienza con un paseo. Mi poesía, si todavía se vendiera, se vendería en tiempos de sublevación. Tras la caída de las metáforas viene, después de un tiempo prudencial, la sublevación.

Yo no soy H&M. Yo no compro ahí. Yo ya no me inscribo, ni escribo… en una poesía que ya ni a mi me interesa. A mi alrededor, y sin preguntarme, se levantan viejas fachadas. De gente a la que mi poesía nunca le interesó, para gente, a la que nunca le va a importar nada. Una sociedad envejecida nunca se ha enfrentado con la muerte. La añoranza por la monarquía se levanta en forma de castillo urbano.

Vestido de sangre salgo a la calle. Desentierro el reloj de mi pecho, que era mi corazón. Lanzo mi ropa al fuego. Le prendo fuego a mi cárcel.

Traducido por: Natalia Guzmán Díaz

*Nota de traducción: Hartz IV es un nombre que se da a las recomendaciones surgidas de una comisión para las reformas del mercado laboral alemán en 2002. La IV reforma empezó el 1 de enero de 2005. Popularmente se usa este nombre para hablar de las personas que reciben seguro de desempleo del social por un largo periodo de tiempo.
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La muerte por delante http://superdemokraticos.com/es/laender/mexiko/den-tod-noch-vor-sich/ Mon, 22 Aug 2011 11:29:35 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=4932 No es que le gustara la guerra, es que siempre había querido matar. “La maestra”, le decían todos en el pueblo. Nadie se preocupaba de su nombre, ya lo habían olvidado y no tenían ningún interés en volverle a preguntar. Había llegado muy joven, de un pueblo tan pinche como lejano del resto del mundo. Había querido enseñarles a hervir el agua, a lavarse regularmente las manos, a protegerse para no llenarse de hijos, pero se dio por vencida. Desde que llegó ya se había dado por vencida, a sus 21 años ya era vieja, anciana, cansada. Por eso detrás de sus lentes de fondo de botella contemplaba apenas lo que tenía enfrente, enseñaba el abecedario, repetía con apatía las tablas de multiplicar, ni se inmutaba cuando los chamacos se daban de golpes adentro del salón. Ya estaba acostumbrada, cada nueva generación de huercos era peor que la anterior, pasaban de decir “pito” a decir “verga” con una facilidad increíble, de golpearse en el rostro a darse de pedradas en los huevos con singular alegría. Por eso no se sorprendió cuando, al desatarse la guerra, y al continuar, cada vez más jóvenes los que la iban armando.

Odiaba la guerra y las 50 mil muertes sin sentido, pero al igual no veía que hubiera muchas razones para aferrarse a la vida, y mucho menos en ese pueblo donde la tierra se cerraba y no entraba ninguna raiz, donde la gente vivía de caminar hasta la carretera, y mendigar naranjas, galletas a medio ruñir, sándwiches que los viajeros ya no querían. Hasta que a los pobladores del pueblo comenzaron a reclutarlos, cada vez más jóvenes. Y entonces ya hubo comida, ya hasta podían darse el lujo de olvidarse del agua lamosa y comprar agua embotellada. Siempre había querido matar, pero ya estaba demasiado vieja. A sus 35 años ya era una anciana, ya estaba agria, pasada. Así se lo dijeron, aventándola a un rincón del establo: “¡Esta qué!, esta es una pinche vieja, ya no jala”.

Fue en la calle principal, la única que tenía el pueblo, donde las agarraron. Iban al Centro de Salud, que de centro de salud sólo tenía el título garabateado encima de la puerta. La maestra, que también tenía que hacerla de médico, repartía ahí aspirinas y ampicilinas a como Dios le diera a entender. Eran tres muchachas las que la fueron a sacar de su jacal en la madrugada, hermanas las tres, y ninguna mayor de quince años. Le habían practicado a la de enmedio un aborto casero que había terminado en una hemorragia que no cesaba. Ya la muchacha no podía caminar, y estaba literalmente tirada frente a la puerta de la maestra. Con una sábana hicieron una especie de hamaca para llevarla al Centro de salud, y en esas estaban cuando los de las Hummer las vieron. Un rayito de esperanza brilló en el corazón de la maestra: quizá los hombres se apiadaran de ellas y las llevaran al hospital más cercano. Pero no, las mujeres no sólo se habían atrevido a romper el toque de queda, sino que estaban tratando de deshacerse de un cadáver (como el león cree que todos son de su condición, así lo interpretaron los hombres, pues a esas alturas del camino la chica ya había muerto).

“¡Y esta qué!, ¡esta es una pinche vieja!”, gritó uno de ellos cuando aventaron a la maestra a la camioneta. Las dos hermanas ya se habían subido, a punta de pistola. Las fueron a dejar a un establo, y ahí las tuvieron siete días, preguntándoles para quién trabajaban. A la maestra ni siquiera la violaron, para qué, si estaba vieja, seca. No había comida para ninguna, si acaso a veces, un tazón de agua puerca. Cuando a las hermanas les ofrecieron trabajar para ellos, todo cambió, ellas eran ahora las que las vigilaban a la maestra, las que comían frente a ella sin darle nada, las que aprendían a usar las armas y le apuntaban para amedrentarla.

Ella siempre había querido matar, pero no la invitaron a trabajar para el patrón, ya estaba vieja, tenía 35 años. Sabrá Dios a saber por qué, alguien se compadeció de ella y la soltaron en el monte. Sabrá Dios a saber por qué, no se murió ahí tirada, caminó kilómetros, llegó al pueblo, supo que sus clases de tablas de multiplicar y de abecedario no le interesaban a nadie. Los niños se enseñaban unos a otros a cargar y descargar las armas, a afinar la puntería.
Ella siempre quiso matar, pero nadie nunca le enseñó nada. A su edad ya estaba vieja, para matar era necesario tener 9, 14, tener la muerte por delante.

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¡Queridos egipcios! http://superdemokraticos.com/es/themen/burger/liebe-agypter/ http://superdemokraticos.com/es/themen/burger/liebe-agypter/#comments Wed, 16 Feb 2011 23:43:43 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=3499 Hace poco conocí a un chico especial. Ante la Puerta de Brandemburgo de Berlín estaba parado un árabe furioso, que en todas las demostraciones de solidaridad con Egipto, gritaba eslóganes Anti- Mubarak en desde un micrófono. No mejor, que gritaba como un hip hopero desde el micro, como un hincha en la cancha de fútbol.„Uno, dos, tres, cuatro, la religión es igual, mano a mano, haremos lo que el corazón nos diga“. Para Ramy Mostafa se trataba de política emocional, por su „familia de 88 millones“ de egipcios.

Ramy Mostafa en la manifestación contra Mubarak en la Pariser Platz, Berlin, 9. Febero 2011.

El estudiante de 18 años de Neukölln, un barrio de Berlín que normalmente alcanza los titulares de los diarios por las altas cuotas de desempleo, pobreza, criminalidad árabe o por el fracaso de la integración, se ha hecho un peinado Irokese y se ha dejado afeitar sobre las orejas, las letras árabes correspondientess a Egipto, para que su rabia hacia Hosni Mubarak, por haber reprimido con violencia a los manifestantes que salieron a las calles para protestar por la libertad y el derecho, fuera advertida. „En alemán la palabra era muy larga“. Él es políticamente correcto, ya que de alguna manera siempre ha pertenecido a una minoría, como joven alemán- árabe, que vivió 10 en años en Egipto. „Querida gente“, llama, „queridos no – alemanes, no-egipcios! ¿¡Están listo para el show!?“ Remy cuenta doble a cada manifestante alemán: la gente que apoya a un país tan lejano, se ha ganado mi respeto. „Vivimos en Alemania y una gran parte del público, lo siento, de los demostrantes vive en Alemania. Yo mismo soy alemán y he aprendido a respetar a todas las minorías“.

La siguiente rima hecha por Remy, fue fácil de recordar. De ahí que a partir de la segunda semana, en la que participó en por lo menos en seis manifestaciones como agitador, se haya convertido en una „estrella“. Lo saludan en los puestos de Döner, le traen bombones para la garganta y le advierten con humor, que no abuse de su poder, porque sino se convertirá en un nuevo Mubarak.

Aunque las provabilidades son pequeñas „no soy político, soy humano“ dice Remy, cuando lo encontré en su mono ambientecon, con saco de box y las paredes llenas de fotos de visitas de amigos.„No es que mis textos sean mejores que los de otros. En realidad  es secundario quien grita los eslóganes. Yo no soy particularmente bueno en nada, pero no tengo problemas en comprometerme con algo hasta el final.“ Él vive desde hace un par de meses aquí, respaldado por la oficina de desempleo, porque su madre lo echó de casa ya tres veces. Ramy tuvo ya con 12 años un schok cultural, cuando se mudo con su madre y su hermano a Alemania desde el desierto en el norte de Egipto. „Aquí parecía que solo contaba la ropa de marca“, pero la educación militar con golpes suaves se había terminado. Él cuenta que „los sentimientos de los niños en Egipto se rompen. Los niños tienen que aprender desde que nacen a ser atrevidos: a salir por su país, a ser soldados.“

Pero no sólo ha aprendido en Egipto la dureza, también sabe qué significa la pobreza. El puede recordar a su tía, con cuya familia vivió un tiempo en el Cairo, con lágrimas en los ojos frente a la heladera vacía. „No sé lo que puedo cocinar“ decía ella. „¿Por qué la gente sólo apoya el hombro cuando los tiempos son difíciles?“, me pregunta Remy. Luego me regala una bolsa de pipas de girasol y una barrita de miel, verdaderamente egipcio, lo que guarda en uno de los cajones del ropero.

La revolución egipcia ahora es conocida como la „Revolución Facebook“, porque muchas de las proclamas y llamadas empezaron en Facebook, en especial en las cuentas de los activistas y del trabajador de Google Wael Ghonim. Él fue arrestado cuando comenzaron las protestas y estuvo 12 días preso e incomunicado. Cuando quedó en libertad, tuvo lugar en la televisión árabe Dream TV una entrevista emocionante, que caldeó aún más las protestas. Sobre todo, porque él, Gohnim, estaba muy decepcionado de que el gobierno no hubiera informado a su familia sobre su paradero. Quizá deberíamos hablar de una revolución de personas por las personas, como lo hacen el filósofo esloveno Slavoj Žižek y el profesor de Oxford en ciencias del Islam: Tariq Ramadan, ambos subrayaron la universalidad de las protestas. Quién puede hablar de una revolución por Facebook, si la red permanició desconectada por el gobierno más de cinco días? Como escribe el diario portugués Público el 12 de febrero: La década que empezó el 11.09.2001, llegó a su fin el 11.2.2011. Los ciudadanos árabes, o los casi- cuidanos árabes, hasta que en un par de meses puedan elegir libremente, han roto con el estancamiento global. ¡Muchas gracias, querídos egipcios!

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Una democracia payasa…. http://superdemokraticos.com/es/laender/bolivien/eine-clownsdemokratie/ http://superdemokraticos.com/es/laender/bolivien/eine-clownsdemokratie/#comments Wed, 29 Dec 2010 13:40:55 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=3466

Foto privada. Tomada durante la Guerra del Chaco en Bolivia.

“Lo respeto, si. Es una pena no poder tenerle cariño”

seguramente lo que piensan muchos escritores del boom sobre Jorge Luis Borges

Estaba en Bolivia cuando le otorgaron el premio Nobel a Mario Vargas Llosa, fue el día en el que empecé a escribir este artículo para Los Superdemokraticos, en el que pretendía contar cómo estaba viendo y viviendo mi país, después de casi dos años de no caminar sus calles. Siempre me ha costado mucho cambiar el enfoque de un texto y la verdad es que yo pensaba hablar sobre mi abuela. Soy lenta de reacción, que vamos a hacerle y el mundo me sorprende. Nunca pensé que vería a Vargas Llosa recibiendo el Nobel – no se lo dieron a Borges, que es un genio, por tener ideas parecidas-, además han pasado 20 años desde que el último latino se ganara el trofeo y con seguridad ha pasado pocas veces que Bolivia sea mencionada en un acto de estas características. Así que aunque lleve varios días de retraso con este texto, estoy segura de que esta pausa de reflexión ha valido la pena. Yo también llevo a Bolivia en las entrañas y me resulta difícil ponerla en exposición.

A lo largo de los últimos años, sobre todo al principio del cambio, como va a conocerse la época Morales, mucha gente como yo, apoyó abiertamente el proceso revolucionario que se está llevando a cabo en mi país. Muchas de las propuestas y de los slogans del presidente Morales eran acertados -son acertados- era fundamental reconocer en el parlamento a nuestros pueblos indígenas, la pluralidad de nuestra población y es un signo de madurez en el electorado, el hecho de que haya sido posible este cambio a través del voto. Como Vargas Llosa, opino que la democracia es el mejor sistema de convivencia, porque se basa en el libre albedrío de los ciudadanos, de los individuos y no en discursos nacionalistas huecos. En Bolivia las cosas no están bien.

Más allá de las declaraciones de buenas intenciones, para que un gobierno sea considerado demócrata es necesario que además de respetarse el voto de los pobladores, se respeten las leyes que posibilitan la convivencia. El caos que lleva consigo el vacío de poder en el Poder Judicial del Estado Plurinacional de Bolivia -como nos llamamos ahora- es tan grande y el abuso del poder Ejecutivo tan evidente, que podemos hablar efectivamente de miedo entre los pobladores. Nuestro parlamento -prácticamente sin oposición al partido de gobierno- despacha leyes a diario como churros. Leyes ambiguas, en muchos sentidos contradictorias a nuestros códigos e inapelables, dado que no contamos con un Tribunal Constitucional digno de llevar ese nombre. También están las leyes hipócritas. El paquete que presentó el presidente boliviano en la cumbre de Cancún hace una semana en supuesta defensa de la Pachamama y de los pueblos indígenas, no se corresponde con los paradigmas de progreso con los que sigue conviviendo mi país. Un progreso que no respeta la pluralidad de cosmovisiones no se ha descolonizado. Entre tanto soy consciente de que la plurinacionalidad con la que el presidente justifica todos sus actos, deja quizá más indefensos a los pueblos indígenas que no son andinos, de lo que lo han estado en los últimos 20 años de democracia. Quizá el ejemplo más radical para ilustrar esta afirmación sea la represa hidroeléctrica que se ha hecho en la Argentina, que ha dejado sin posibilidad de subsistencia a comunidades enteras de indígenas en el Chaco boliviano y sin posibilidad de réplica. El gobierno boliviano tiene planeada una represa igual en la cuenca del Amazonas, sin mencionar nuestro plan de energía nuclear en colaboración con Iran.

La oposición esta siendo perseguida. En 2010 la „judialización de la política“ se ha convertido en la punta de lanza del gobierno de Evo, tanto en contra de los „opositores corruptos“ como en contra de nuevos líderes que podrían perfilarse de cara a las elecciones de 2014. El proceso contra Luis Revilla, el joven alcalde de la ciudad de La Paz y una de las figuras más reconocidas del Movimiento sin Miedo -en la actualidad el único partido de izquierda democrática con derecho a usar esos adjetivos- es simplemente una vergüenza. Por no hablar del machismo institucional, el narcotráfico y el contrabando. El socialismo del siglo XXI como lo entiende el gobierno del presidente Morales, devuelve a mi país al siglo XIX en lo que se refiere a los derechos civiles de la población en general.

Estoy de acuerdo con Vargas Llosa en que la democracia de mi país es más o igual de payasa de lo que eran sus antecesoras, con la diferencia de que el gobierno actual intenta por todos los medios ponerle freno a la opinión libre. La nueva ley anti discriminación, más allá de su nombre políticamente correcto, es un atentado a la libertad de expresión. Considero que la respuesta de los gobernantes de mi país a las declaraciones del escritor peruano son un claro ejemplo de su talante. Demuestran claramente que Evo Morales no lee ni escucha la prensa, solamente reacciona a las críticas a su persona. Sus declaraciones tendenciosas sobre el supuesto racismo de Vargas Llosa frente a los pueblos indígenas de la región es deplorable, más si se tiene en cuenta que quién habla es un escritor latinoamericano criollo, que está haciéndose responsable en nombre de todos los que somos como él, por los 200 años de postergación y en muchos países, del holocausto de comunidades indígenas enteras.  Los responsables de lo ocurrido son nuestros abuelos -uso el plural porque yo también soy criolla, es decir culpable, aunque prefiera definirme como occidental andina, rompiendo así con la tradición déspota que caracteriza a mi gente, sin negarme a mi cultura-.

Estoy segura de que el Estado Plurinacional de Bolivia es resultado también del trabajo de muchos abuelos que creyeron en los valores occidentales de la Ilustración y como Vargas Llosa pienso que la literatura tiene una función mucho más importante para nuestras sociedades, que la educación o el entretenimiento. Sin la fe en que la literatura es responsable íntimamente de la construcción de utopías individuales y así de la pluralidad de ideas, para empezar no existirían ni escritores ni Estados Americanos. Eso también es lo que entiendo en el discurso de Vargas Llosa y en lugar de Evo, yo personalmente hubiera criticado más y mejor su posición cómoda frente al modelo económico neo liberal. La libertad de comprar no puede seguir siendo la más importante en occidente. No es ecuánime criticar únicamente a los fanáticos que estallan por los aires, sin detener ni un segundo la vista en los Berlusconi, los Sarkozy y los payasos que representan a los verdaderos domadores del circo. Toda la barbarie de nuestra cultura.

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Los extraños, la libertad y la vida http://superdemokraticos.com/es/themen/geschichte/die-fremde-die-freiheit-und-das-leben/ Wed, 01 Sep 2010 15:08:48 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=1554 En las semanas pasadas compartí mucho tiempo con mi amigo americano. De las dos Américas, si uno quiere. Javier es colombiano, pero vive hace 16 años en la ciudad de Nueva York. No tiene pensado dejar nunca más los Estados Unidos. Desde abril está oficialmente nacionalizado en USA. Su viaje a Berlín es el primero con su nuevo pasaporte.

Anteayer le pregunté si se sentía más colombiano o más americano. Para mi sorpresa no dudó mucho en decir: „ciudadano americano“, „entre tanto“, acotó.

Nuestra amiga en común: Ximena, que proviene de Odessa en el Mar Negro, que igual que Javier vive en Nueva York y también tiene la ciudadanía americana, responde a la pregunta según la ocasión. A veces se presenta como Rusa, otras como americana, en ocasiones como ucraniana. De acuerdo a lo que en el momento combina con ella mejor. En cuanto pueda hablar el idioma de su marido alemán (y su nueva casa), esa se convertirá en su cuarta opción. De eso ya estoy segura y  de alguna manera, tiene razón.

Me siento muy unida a los dos. El tema migración me acompaña hace media vida – y eso que jugó un rol concreto apenas un par de años. Pero la sombra que entonces proyecto sobre mi destino es enorme hasta el día de hoy.

Desde que tenía quince años tuve planes para abandonar la RDA, desde los diecisiete eran reales. Habría viajado en el verano de 1990. Si o si. Mudarse de la RDA no significaba simplemente irse a vivir a otro país: significaba irse definitivamente, despedirse para siempre de los amigos y los parientes. Tal vez no habría vuelto a ver a ninguno de ellos. Lo sabía. Ese era el precio de mi libertad. Hasta el día de hoy no me puedo imaginar cuanto habría sufrido por esa separación.

Entonces cayó el Muro en 1989 y no tuve que irme. Tenía 18 años pude estudiar, pude viajar, pude tomar las decisiones en mi vida y pude hacerlo sin abandonar a mi familia. Pude ahorrarme todo eso y, sin embargo, ha quedado algo de los planes secretos de entonces, de la juventud en el país aislado, de los sueños de libertad, que sólo pueden realizarse en la distancia y entre extraños.

Cuando estoy de viaje me convierto en la niña recién escapada de la RDA, que es feliz y esta agradecida por poder ver el ancho mundo, como por un milagro. Sobre todo cuando estoy en América (en la del sur o la del norte) me asalta el tema. Igual que antes. En realidad es lo que me mueve a ir allí. La lejanía, la libertad y la vida. No puedo hacerlo de otra forma. De alguna manera he conservado el instinto de huida de entonces – o nunca voy a abandonarlo? Voy a ser para siempre una refugiada, aunque en realidad nunca fuera una? No lo se.

En „Viaje en la luz de la luna“ (1937) deja Antal Szerb a su protagonista sentir algo por las calles de Venecia que conozco bien: “cuando él extendía los brazos, podía tocar las paredes de las casas a derecha e izquierda. Las casas silenciosas con las grandes ventanas oscuras, detrás de las cuales, pensó él, se desarrollaba la vida italiana intensiva y llena de misterios.“ -exactamente esa sensación se apodera de mi cuando estoy en América. No importa si en ciudad de Nueva York o en Santiago de Chile. Camino por las calles, miro con fascinación la vida ahí (que naturalmente no es intensivamente italiana, sino intensivamente chilena o neoyorquina o lo que sea en el momento) y admiro. Entonces revolotean de pronto en mi cabeza imágenes y pensamientos. Atraviesan agudos en el centro logístico y con la misma velocidad que el paisaje en un tren de alta velocidad… En el momento estoy siempre confundida, pero también repleta de un consuelo profundo, como raras veces siento en casa. Al menos por un momento me siento llena de optimismo, porque sé que hay un orden al que siempre podre volver, de ser necesario y que la vida al final es simplemente vida.

América fue durante mucho tiempo mi luz en el otro puerto. Brilla todavía y me toca. Es bueno saber que uno puede irse muy lejos y que siempre estará ahí.

Traducción: Rery Maldonado

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¡Me va bien en el año 2025! http://superdemokraticos.com/es/themen/koerper/es-geht-mir-gut-im-jahr-2025/ http://superdemokraticos.com/es/themen/koerper/es-geht-mir-gut-im-jahr-2025/#comments Tue, 17 Aug 2010 12:27:14 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=915 Hace cinco meses dejé de fumar definitivamente. Libre, tampoco había fumado mucho los años anteriores. Aquí y allá un cigarrillo en el sótano o en un banco solitario a la orilla del mar. En algún momento pero, empezó a parecerme tonto. Un banco a la orilla del mar también es bonito sin puchos, pensé y ¡también un sótano permanece sin ellos inconsolable!

Mi vida desde entonces ha cambiado substancialmente. Me levanto temprano, a las seis de la mañana. Me pongo mi buso deportivo metalizado, ando en bicicleta los veinte kilómetros que me separan del balneario. Siempre soy el primero. Totalmente solo, una cuña en medio de la piscina azul profundo. Dos horas más tarde, después de diez kilómetros chapoteando, salgo como un recién nacido del útero materno, pero a diferencia de un neonato no me ducho con agua tibia, sino con agua helada. Luego hago el camino de vuelta a casa como una maratón. La bicicleta la recogeré mañana cuando haga lo mismo a la inversa.

Cuando llego a casa vuelvo a ducharme, después de comer dos kilos de musli con frutos secos. A las cuatro de la tarde doy un paseo relajado por el campo. Después dedico mucho tiempo y cariño a la preparación de una ensalada vegetariana de carne. Para comer, llegan amigos de la iglesia comunitaria. Bebemos cerveza de trigo sin alcohol con isotopos y vitaminas y charlamos bien, con intensidad. Hablamos de humanidad y la crisis permanente de los socialdemócratas. A las nueve les pido a los amigos que me dejen solo. Después de embadurnarme de pies a cabeza con una crema grasienta, me meto en la cama, donde leo todavía dos capítulos de las memorias de Günther Jauch -político alemán representante de los movimientos sociales en la extinta RDA-. A las 22:30 apago la luz.

Así finiquito mi biografía y no puedo decir que sea algo que vaya a hacerme daño. Ahora también formo parte de una red de periódicos que visita a los niños en la escuela y los previene de los peligros de fumar. He recibido una libreta de la Asociación de Anti fumadores Alemana con folios para el reproyector en los que pueden verse piernas podridas, laringes cercenadas, pulmones blancos y negros. Me irritan los comentarios que lanzan los chicos de vez en cuando „que asco“ los pulmones blancos son por lo menos tan asquerosos como los negros. Intento no escucharlos.

Lo que no puedo dejar de escuchar (a pesar de que lo haría con gusto) es la voz de los amigos de antes. Me he vuelto„aburrido“, dicen, cuando tienen que „por un cigarrillo“ -como dicen ellos- que quedarse en la puerta. Me falta la capacidad para tener la mirada „en suspenso“ de los observadores y también la facultad de „unir“ cosas que de ninguna manera se pertenecen. Entiendo a esas personas tan poco, como me entiendo a mi mismo por pedirles que entren. Cierro la puerta y me dirijo a la sala donde sobre una estera, entreno mi Powerhous.

Aveces cuando me duermo en el intento, tengo sueños salvajes –uno que se repite constantemente trata de un país que existió hace muchos años, en el que hombres y mujeres estaban sentados en bares repletos de humo con cervezas, shots de vodka y otros espirituosos, entregándose lentamente a la tarea de auto destruirse. Noches tibias de verano en las que chicas y chicos bulliciosos recorren las calles estrechas, con botellas verdes en una mano y un cigarrillo en la otra. „chelas y puchos en cada mano, sólo por eso amo este país“, grita alguien en ese mundo de sueño, hasta que lo escucho. Lo miro a la cara y – me reconozco.

Despierto entonces bañado en sudor. Mi primer pensamiento es: espero no haber hablado muy alto. En una ocasión llego a venir la vecina del piso de abajo hasta mi puerta, una maestra, que cría sola a sus dos hijos: „solo era un sueño“, dije frente a su cara roja de ira. Por su puesto que tengo derecho a soñar lo que quiera, me dice, intentando contenerse. Pero por el bien de sus hijos tiene que poner mucha atención a que a su alrededor no se incite a la guerra o „cosas por el estilo“. Me disculpo y la invito a tomarse una cerveza de trigo sin alcohol con isotopos y vitaminas. La rechaza.

Dado que llevo varios meses sin pedir a gritos cigarrillos en mis sueños, mi vecina sigue mi evolución bondadosamente. A veces nos encontramos por la mañana en el balneario. Entonces partimos la piscina con dos cuñas equidistantes. Una vez, en el viaje a casa en bicicleta, le conté mi chiste de fumadores favorito: „en medio de la guerra se encuentra un fumador en la trinchera y fuma un cigarrillo -completamente visible para el enemigo-. Otro soldado lo previene: „no hagas eso, es peligroso“. El fumador sonríe y dice: „no te preocupes, no aspiro“. No fue capaz de reírse, pero en general nos entendemos muy bien.

Traducción: Rery Maldonado

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